SALIDAS TODOS LOS DOMINGOS DESDE COSTA DEL SOL EN MP (FERRY INCLUIDO)
Descubre Tánger, Fez, Meknés, Marrakech y Rabat, joyas llenas de historia, cultura y exotismo. Desde la Costa del Sol se cruza a Tánger para visitar sus rincones míticos. El viaje recorre Volubilis y Meknés antes de llegar a Fez, con su fascinante medina. Continúa hacia Casablanca y Marrakech, donde se exploran palacios, jardines y la vibrante plaza Djmaa el Fna. Finalmente, Rabat sorprende con su Torre Hassan y la Kasbah de los Oudayas. Un itinerario que combina tradición, arquitectura y sensaciones únicas, dejando recuerdos imborrables.
HOTELES
CATEGORÍA B
- Tánger: Hilton Garden Inn / Kenzi Solazur
- Fez: Royal Mirage / Menzeh Zalagh
- Marrakech: Zalagh Kasbah / Al Andalous
- Rabat: Rihab / Helnan Chellah
CATEGORÍA A
- Tanger: Hilton City Center
- Fez: Heritage Fes Boutique / Zalagh Parc Palace
- Marrakech: Adam Park / Palm Plaza
- Rabat: Le Diwan MGallery / Barcelo Farah
SERVICIOS
Traslados desde la Costa del Sol // Asistencia en lugar de llegada // Pasajes Fast Ferry // Transporte en Marruecos // 6 noches de alojamiento según categoría // 6 desayunos, 3 almuerzos y 3 cenas // Guía acompañante (a partir de 10 pax) // Visita de la(s) ciudad(es) (según programa) // Guía(s) local(es) // Entrada a monumentos (según programa) // Maleteros (no en pasos fronterizos) // Seguro de viaje // Silla de ruedas // Tasas Turísticas del alojamiento
DÍA 1 - Costa del Sol - Tarifa - Tánger
Tánger, entre dos mundos
RÉGIMEN · cena
La jornada comienza en la Costa del Sol con dirección al Estrecho de Gibraltar, esa lengua de mar que separa y une continentes. Allí embarcamos rumbo a Marruecos, donde la bahía de Tánger aparece en el horizonte como un presagio de lo extraordinario. Tánger no es cualquier puerta de entrada. Ha sido corte de sultanes, nido de espías, musa de escritores, y cruce de civilizaciones durante siglos. A nuestra llegada, nos espera un recorrido panorámico por algunos de sus enclaves más emblemáticos: el Cabo Espartel, donde el Atlántico y el Mediterráneo se abrazan con fuerza, y las legendarias Grutas de Hércules, cargadas de simbolismo y miste- rio (entrada opcional). Allí, la naturaleza y la leyenda se dan la mano: dicen que el héroe griego descansó en esta cueva tras separar los continentes. Tras esta primera toma de contacto, regresamos a la ciudad para un almuerzo libre. El visitante tiene la oportunidad de perderse entre sabores locales: sardinas recién pescadas, un tajine de cordero especiado o un té a la menta con vistas al mar. Por la tarde, se ofrece la posibilidad de realizar una excursión opcional a Tetuán, ciudad blanca y orgullosa, con una de las medinas más auténticas de Marruecos. Cena y alojamiento en el hotel. Primeras impresiones que ya anuncian lo que está por venir: un país que fascina a cada paso.
DÍA 2 - Tánger - Volubilis - Meknés - Fez
Entre la gloria romana y la grandeza de los sultanes
RÉGIMEN · desayuno · cena
Desayuno. Abandonamos el norte para adentrarnos en tierras que conservan los ecos de Roma y de las di- nastías más poderosas de Marruecos. Nuestra primera parada es Volubilis, joya arqueológica y testimonio del esplendor romano en el norte de África. Paseamos entre columnas caídas, villas con mosaicos intactos y templos que han desafiado el tiempo. La vía principal, el Decumanus Maximus, nos guía desde la antigua puerta de Tánger hasta el arco de Caracalla, con vistas a las colinas que antaño alimentaban al imperio. De Volubilis nos dirigimos a Meknés, ciudad imperial por decreto del sultán Moulay Ismail, uno de los monarcas más poderosos y controvertidos de Marruecos. Gobernó con mano férrea y convirtió Meknés en una capital digna de los relatos de las mil y una noches. Visitamos la plaza El-Hedim, vibrante y auténtica, y contempla- mos la imponente puerta Bab Al-Mansour, un arco monumental que combina mármol, cerámica y simetría perfecta. Meknés representa ese Marruecos más solemne y regio. Al final de la tarde, legamos a Fez, la joya cultural del país. Tras el reparto de habitaciones, disfrutamos de la cena en el hotel. La noche en Fez respira historia. Dormir entre sus murallas es descansar donde lo han hecho sabios, artesanos y príncipes durante más de mil años.
DÍA 3 - Fez
La medina que susurra el pasado
RÉGIMEN · desayuno · almuerzo
Pocas ciudades del mundo conservan una medina como la de Fez. Fundada en el siglo VIII, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, Fez no es un simple escenario: es una experiencia sensorial total. Hoy, dedicamos el día a descubrir su inmenso patrimonio. Tras el desayuno, iniciamos un recorrido que nos lleva a contemplar las siete puertas doradas del Palacio Real, símbolo de poder y armonía. Desde allí, nos adentramos en el laberinto sagrado de Fez El-Bali, la medina más antigua y extensa del país. Sus callejuelas estrechas, sin tráfico, pero llenas de vida, esconden secretos en cada esquina. Recorremos la arteria desde Bab Boujloud hasta Es-Seffarine, descubriendo antiguos gremios, como los curtidores de piel que aún tiñen en cubetas milenarias o los caldereros que trabajan el cobre al ritmo de martillos que parecen hablar. Las madrasas, antiguas escuelas coránicas, nos abren sus patios decorados con zellige y madera tallada, testigos de siglos de erudición. Tras el almuerzo en un restaurante tradicional —una oportunidad para saborear un tajín como se preparaba en casa de los abuelos—, disponemos del resto de la tarde libre. Cena libre para quien desee explorar los sabores por cuenta propia o experimentar una cena espectáculo. Y noche en esta ciudad que, aún dormida, sigue latiendo.
DÍA 4 - Fez - Casablanca - Marrakech
Del Atlántico al corazón del sur
RÉGIMEN · desayuno · cena
Salimos temprano de Fez con destino a Casablanca, la metrópolis económica y urbana del país. Aquí el pasado se mezcla con los rascacielos y la arquitectura art déco. Nuestra parada incluye un paseo por la Corniche y la visita exterior a la Mezquita Hassan II, una de las más grandes del mundo. Suspendida sobre el Atlántico, esta obra monumental fue construida por 3.000 artesanos y simboliza el orgullo nacional. Almuerzo libre. Por la tarde, retomamos el camino hacia Marrakech, que nos recibe con sus tonos rojizos, sus jardines y esa energía especial que la ha convertido en capital cultural del mundo árabe. A la llegada, reparto de habitaciones, cena y alojamiento.
DÍA 5 - Marrakech
La ciudad ocre, entre oasis y leyendas
RÉGIMEN · desayuno · almuerzo
Marrakech no se visita: se vive. En esta jornada exploramos su alma, desde los cuidados jardines de la Menara —un antiguo sistema de riego traído desde el Atlas por canales subterráneos— hasta el Palacio de la Bahía, joya de la arquitectura del siglo XIX, con techos pintados y patios llenos de naranjos. El recorrido incluye también el Mellah, el antiguo barrio judío, y continúa hacia el alma palpitante de la ciudad: la Plaza Jemaa el- Fna. Narradores, acróbatas, músicos gnawa, herbolarios y tatuadoras de henna conforman un teatro vivo. La plaza no solo entretiene: embruja. Recorremos los zocos: un universo de especias, lámparas de cobre, telas bordadas y objetos únicos. Visitamos también una farmacia bereber, donde descubrimos aceites esenciales, jabones de argán y remedios milenarios. Tras el almuerzo, recomendamos alguna actividad o cena espectáculo opcional. Alojamiento en el hotel.
DÍA 6 - Marrakech - Rabat
La capital elegante y su historia de piedra blanca
RÉGIMEN · desayuno · cena
Desayuno y salida hacia Rabat, sede política del país y una de las ciudades imperiales menos visitadas, pero de gran belleza. A nuestra llegada, almuerzo libre y comienzo de la visita. La Torre Hassan, inacabada, domina el horizonte junto al Mausoleo de Mohamed V, vigilado por la Guardia Real. En sus muros de mármol descansa el monarca que logró la independencia del país. Finalizamos con un paseo por la Kasbah de los Oudayas, con casas encaladas, puertas azules y vistas privilegiadas sobre el río Bouregreg. Cena en restaurante con} sabor local y alojamiento.
DÍA 7 - Rabat - Tánger - Costa del Sol
Regreso al origen… cargados de recuerdos
RÉGIMEN · desayuno
Tras el desayuno, ponemos rumbo hacia Tánger, donde embarcaremos de regreso a España. Atrás dejamos los minaretes, los zocos, las murallas y las leyendas. Pero en la memoria, Marruecos ya se ha quedado a vivir.

